Crátera de los Guerreros, Griega

Pieza Crátera de los Guerreros, Grecia

Cultura: Griega, Ática
Época: Circa 450 a.C.
Material: Cerámica
Dimensiones: 36 cm de altura
Procedencia: Colección privada belga, formada en la década de 1970.

Precio: A consultar

Descripción

TITULO: Crátera de los Guerreros

CULTURA: Griega, Ática.

ÉPOCA: Circa 450 a.C.

AUTOR: Atribuida al pintor de la Perséfone

MATERIAL: Cerámica

DIMENSIONES: 36 cm de altura

PRECIO: A consultar.

PROCEDENCIA: Colección privada belga, formada en la década de 1970.

PUBLICACIONES:

– Imagenes Praeteriti. J. Bagot Arqueología. Barcelona. 2016. Fig 20.

– Puerta de los Dioses. J. Bagot Arqueología. Barcelona. 2016. Fig 30.

– Lord of Truth. J. Bagot Arqueología. Barcelona. 2017. Fig 31.

CONSERVACIÓN: Reparada de sus fragmentos originales, sin faltas ni repintes. 

 

DESCRIPCIÓN:

Crátera de campana con una escena enmarcada por una cenefa geométrica en el cuerpo del vaso y una corona de hojas de laurel en la vuelta de la campana. La cara principal se decora con tres guerreros; el central desnudo, portando casco, lanza y escudo el de la derecha va ataviado con casco, coraza y portando una lanza y el de la izquierda viste una clámide, sandalias, sombrero y sujeta dos lanzas. En la parte posterior del vaso aparecen tres atletas en conversación, ataviados con himatión. 

El Pintor de la Perséfone trabajó entre el 475 y el 425 a.C. Fue nombrado con este seudónimo por Sir John Beazley después de sus investigaciones sobre las cráteras de figuras rojas para la identificación de distintos artistas. Como en otros casos, el nombre le viene dado por la crátera que ayudó a su identificación como artista, en la cual está dibujada una escena mitológica del regreso de Perséfone del Hades, hoy expuesta en el Metropolitan Museum of Art de New York.

Este pintor es conocido por su relación cercana con el Pintor de Aquiles, a través de cuyo taller paso a ser el de Perséfone. 

Únicamente se conocen un total de 26 obras atribuidas al Pintor de la Perséfone entre las que se encuentran vasos de gran tamaño, así como de pequeño formato. Esto denota, no solo la importancia de la obra en cuanto a objeto, sino también la rareza de ésta al conservarse tan pocos ejemplares del pintor. 

La crátera es una tipología de la cerámica griega destinada a contener una mezcla de agua y vino, con la que se llenaban las copas. Se trasladaba al lugar de la comida y se depositaba en el suelo o sobre una tarima, y el copero administraba el líquido con una cuchara, llenando las copas de los comensales. Las cráteras se fabricaban principalmente en cerámica pero también en metales preciosos, y se modelaban con formas distintas según el gusto del artista, si bien siempre manteniendo una boca muy ancha. Las formas más extendidas son la crátera de columnas, la de cáliz, la de campana y la de volutas.

La cerámica de figuras rojas fue uno de los más importantes estilos figurativos de la producción griega. Se desarrolló en Atenas hacia el año 530 a.C., y fue utilizada hasta el siglo III a.C. Reemplazó al estilo previo predominante de la cerámica de figuras negras al cabo de unas décadas. La base técnica era la misma en ambos casos, pero en las figuras rojas se invierte el colorido, quedando las figuras resaltadas sobre un fondo oscuro, como si estuvieran iluminadas por una luz teatral, siguiendo un esquema más natural. Los pintores que trabajaban las figuras negras se veían forzados a mantener los motivos bien separados unos de otros y a limitar la complejidad de la ilustración. En cambio, la técnica de figuras rojas permitió una mayor libertad. Cada figura se silueteaba contra un fondo negro, permitiendo que los pintores retrataran los detalles anatómicos con más exactitud y variedad.

La técnica consistía en pintar los motivos sobre la pieza aún húmeda, utilizando un barniz transparente que, al cocerlo, adquiría una intensa tonalidad negra. Por lo tanto, los motivos eran invisibles antes de la cocción, debido a lo cual los pintores tenían que trabajar completamente de memoria, sin poder ver su trabajo previo. Una vez cocida la pieza, las zonas sin cubrir por el barniz permanecían con el tono rojizo de la arcilla, mientras que las vidriadas, las “pintadas”, adoptaban un color negro denso y brillante.

Adjunta certificado de termoluminiscencia.

 

PARALELOS:

Del Pintor de la Perséfone:

  • Crátera de campana con Helena y Menelao en el saqueo de Troya (440 – 430 a.C.). Toledo Museum of Art Toledo, Ohio, EE. UU.
  • Crátera de cáliz con Odiseo persiguiendo a Cirene. Número de Inventario: 41.83. Metropolitan Museum of Art, New York, EE. UU.
  • Crátera de campana con El regreso de Perséfone del Hades. Número de inventario: 28.57.23. Metropolitan Museum of Art, New York, EE. UU.

BIBLIOGRAFÍA:

  • BOARDMAN, J. Athenian Red Figure Vases. Thames and Hudson World of Art. 2003.