Grupo escultórico de la diosa Afrodita y su hijo Eros, Grecia

TITULO: Grupo escultórico de la diosa Afrodita y su hijo Eros

CULTURA: Helenismo, Grecia

ÉPOCA: P. Helenístico, Siglos III – II a.C.

MATERIAL: Mármol

DIMENSIONES: 42 cm de altura

PROCEDENCIA: Colección particular, Francia. Adquirido en la subasta de Me Clavel, Marsella, 30 de junio de 1985, lote 125.

CONSERVACIÓN: Buen estado de conservación de la superficie del mármol, no presenta restauraciones. Puede verse una leve grieta en el pie de la diosa y otra en la columna posterior pero no presenta roturas. Aún conserva leves restos de policromía. 

 

PRECIO: Consultar

Descripción

TITULO: Grupo escultórico de la diosa Afrodita y su hijo Eros

CULTURA: Helenismo, Grecia

ÉPOCA: P. Helenístico, Siglos III – II a.C.

MATERIAL: Mármol

DIMENSIONES: 42 cm de altura

PROCEDENCIA: Colección particular, Francia. Adquirido en la subasta de Me Clavel, Marsella, 30 de junio de 1985, lote 125.

CONSERVACIÓN: Buen estado de conservación de la superficie del mármol, no presenta restauraciones. Puede verse una leve grieta en el pie de la diosa y otra en la columna posterior pero no presenta roturas. Aún conserva leves restos de policromía. 

 

PRECIO: Consultar

 

DESCRIPCIÓN:

Grupo escultórico tallado en mármol representando a Afrodita acompañada por su hijo Eros. La diosa aparece de pie, en un leve contrapposto: adelanta la pierna derecha, ligeramente flexionada, mientras apoya el peso del cuerpo en la izquierda, lo que determina la inclinación de las caderas y de los hombros, marcando suaves diagonales en sentidos opuestos. Está vestida con un chitón de media manga, cerrado con botones en los brazos y ceñido a la cintura con un fino cordel. La tela, de gran finura, se pega a su cuerpo revelando las formas del pecho y del vientre; destaca especialmente el cuidado trabajo del ombligo, perforado a trépano para reflejar la transparencia de la tela y cómo ésta se adhiere a la piel de la diosa. Afrodita se cubre con un voluminoso himatión de tela más gruesa, que cae ocultando la parte inferior de su cuerpo, se recoge a la altura de las caderas y se alza tras su cabeza. La propia diosa levanta el extremo superior del manto con la mano derecha, colocándoselo sobre la cabeza. La diosa luce un peinado característico de la iconografía de Afrodita desde la época arcaica, con el cabello recogido sobre la coronilla formando una suerte de moño doble. 

Sobre su hombro izquierdo aparece su hijo Eros, representado como una figura infantil, de pequeño tamaño y completamente desnuda, con dos orificios en la espalda donde se anclarían, originalmente, sus alas. Extiende su mano derecha para apoyarla sobre la cabeza de su madre, mientras reposa la izquierda sobre su brazo. Afrodita inclina la cabeza ligeramente hacia su izquierda y mira hacia el frente, esbozando una suave sonrisa, mientras su hijo yergue el rostro y dirige su mirada hacia ella. La figura de la diosa se apoya sobre un pilar trasero, trabajado de forma irregular sugiriendo el tronco de un árbol. Este elemento pertenece a la iconografía de Afrodita en los Jardines, representación de su faceta como protectora de la vegetación.

Como es habitual en el helenismo, la composición general de esta escultura deriva de un modelo de época clásica, en concreto de la conocida como Afrodita de Fréjus (fig. 1). Se trata de una obra griega en bronce del escultor Calímaco (act. 432-408 a.C.), discípulo de Fidias, quien llevó un paso más allá los juegos de transparencias de las vestiduras en sus esculturas, tal y como recoge la versión helenística en estudio. De hecho, la Afrodita de Fréjus se caracteriza precisamente por el fino chitón que cubre su cuerpo sin ocultar sus formas, en contraste con el himatión más pesado que la diosa alza son su mano derecha, y que cae a su espalda. Siguiendo a Calímaco, el autor de esta obra mantiene el estricto contrapposto clásico y se recrea en la representación detallada de la anatomía, y a la vez dota a la escultura de una especial elegancia en su movimiento y delicadeza, recreándose en el refinado trabajo de los paños. De acuerdo al eclecticismo propio de la época helenística, la obra evidencia una notable influencia de la Afrodita Hipolimpidia (fig. 2), un tipo de gran popularidad durante el helenismo que presenta a la diosa cubierta con un chitón de gran finura ceñido bajo el pecho, junto al tronco de un árbol que le sirve de apoyo.

La iconografía de Afrodita vestida con un fino chitón y un grueso himatión, con Eros sobre uno de sus hombros, gozó de una notable popularidad en época helenística. Se conocen diversas estatuillas de terracota que representan el tema, muchas de ellas halladas en contextos funerarios y, por tanto, identificadas como representaciones de Afrodita Kourotrophos (nutricia y protectora de los niños), rara faceta de la diosa que la presenta como madre eterna del niño difunto (fig. 3). Pese a la popularidad de estas estatuillas de terracota, es más raro encontrar el tema en imágenes de mármol, donde entra en juego la dificultad técnica de compensar estructuralmente el contrapposto de la figura de Afrodita. En el caso de una escultura conservada en Oxford el problema se resuelve con la ayuda de un pilar, sobre el que se dispone a la figura de Eros que, a su vez, se reclina sobre el hombro de Afrodita (fig. 4).  Más semejante a la pieza en estudio es una escultura hallada en el Ágora de Atenas, datada en el siglo II a.C. que, sin embargo, siguiendo el modelo de la Afrodita Urania en lugar de la Afrodita de la Manzana, adelanta la pierna izquierda y no la derecha, quedando por tanto el tronco del árbol a su izquierda (fig. 5).

Afrodita era la diosa de la belleza, el amor, la fertilidad, y encarnaba las fuerzas primordiales de la Creación. A partir del siglo III a.C. ésta sería identificada con Venus por los romanos, divinidad local relacionada con las mismas potencias. La diosa, según Hesíodo, nació de la espuma —el esperma— que se originó en el mar alrededor de los genitales cortados de Urano. En los orígenes del universo, Urano (el Cielo) se unió a Gea (la Tierra), engendrando a diversos hijos, pero por miedo a que ellos le destronaran los mantenía encerrados en el seno de su madre. Crono, harto de esta situación, se hizo con el poder castrando a su padre y lanzando su sexo al mar:

«De la espuma y en medio de ella nació una doncella. Primero navegó hacia la divina Citera y desde allí se dirigió después a Chipre… Salió del mar la augusta y bella diosa, y bajo sus delicados pies crecía la hierba en torno […]. La acompañó Eros y la siguió el bello Hímero al principio cuando nació, y luego en su marcha hacia la tribu de los dioses. Y estas atribuciones posee […]: las intimidades con doncellas, las sonrisas, los engaños, el dulce placer, el amor y la dulzura».

En las fuentes griegas más antiguas, Eros es el dios primordial del deseo y la potencia sexual, si bien más tarde es mencionado ya como hijo de Afrodita y Ares, la versión del mito que finalmente se impondrá a partir del clasicismo griego y en época romana. Pese a ser considerado principalmente la encarnación del amor y del deseo, sus antiguos orígenes convierten a Eros en una deidad mucho más compleja y polifacética, vinculada también al contexto funerario. En el arte arcaico griego se le representa generalmente como un adolescente alado, pero a partir del siglo IV a.C. comenzará a imponerse su forma infantil, como un niño de unos tres o cuatro años.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • BIEBER, M. The Sculpture of the Hellenistic Age. Columbia University Press. 1961. 
  • BLANC, N., GURY, Fr. «Eros». 1986. nº 157-192, LIMC III.
  • DELIVORRIAS, A. «Aphrodite». 1984. nº 349-786, LIMC II.
  • ELVIRA BARBA, M. A. Arte y Mito. Manual de Iconografía Clásica. Madrid. 2008.
  • KOUSSER, R. M. Hellenistic and Roman Ideal Sculpture: The Allure of the Classical. Cambridge University Press. 2008.
  • STEWART, A. “Hellenistic Freestanding Sculpture from the Athenian Agora, Part 1: Aphrodite”, en Hesperia: The Journal of the American School of Classical Studies at Athens, vol. 81, nº 2, 2012, pp. 267-342.

 

PARALELOS:

Fig. 1 Afrodita de Fréjus. Copia romana de finales del s. I a.C. o principios del I d.C. de un original griego de la primera mitad del s. V a.C. Mármol, 164 cm de altura. Musée du Louvre, Paris, inv. MR 367, N 1346, Ma 525.

Fig. 2 Afrodita Hipolimpidia. Grecia, periodo helenístico, s. II a.C. Mármol, 113 cm de altura. Museo Arqueológico de Díon, Grecia, inv. 383.

Fig. 3 Afrodita Kourotrophos. Tarso, Turquía, periodo helenístico, s. I a.C. Terracota, 24 cm de altura. Musée du Louvre, Paris, CA 28.

Fig. 4 Afrodita y Eros. Pella, Grecia, periodo helenístico, h. 300 a.C. Mármol. Christchurch College Library, Oxford, Reino Unido. 

Fig. 5 Afrodita y Eros. Atenas, Grecia, periodo helenístico, s. II a.C. Mármol Pentélico, 130,5 cm de altura. Museo del Ágora de Atenas, inv. S 473.

Museum of Fine Arts, Boston, inv. 00.343.

Fig. 3 Trapezóforo con sátiro y ménade. Laconia, Grecia, tercer cuarto del s. III d.C. Mármol, 76 cm de altura. Museo Arqueológico Nacional de Atenas, inv. 2703.